Sabemos que los cuerpos se dilatan por el calor. Sabemos también que se contraen con el frío. Con el anillo de Gravesande, además lo podemos observar de manera evidente. Si calentamos la esfera metálica con el mechero, ya no pasa por el aro que está justo encima. Fácil, didáctico e interesante. Agradecemos al Museo de Ciencias estas aportaciones que tanto nos están entreteniendo y enseñando durante el confinamiento. Si queréis más información:

IDEAL EN CLASE

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